Nuestra historia
Nuestro noviazgo comenzó con estas palabras: “El amor edifica” (1 Cor. 8:1). Espero construir juntos esta relación siguiendo la guía de Jehová (Sal 127:1).
Pero retrocedamos un poco, bueno MUUUUCHO.
Se preguntarán, ¿cómo se conocieron estos dos estando tan lejos?, ¿cuándo se vieron por primera vez? ¿Quién le habló a quién? Ahorita les explicamos. Fue en una asamblea de distrito que se celebró en Salina Cruz, Oaxaca, a finales del 2009, allí la vi por primera vez, ahí estaba, una güerita, flaquita y bonita, me enamoré, y le dije a Jehová, “me gustaría conocerla y casarme con ella”. ¿Pero qué creen? Es correcto, no pudimos conocernos en persona. Hola, soy Itzel, quiero mencionarles que yo nunca lo había visto, jajaja. Bueno, sigo contando la historia. La última vez que la vi fue en el 2014, después ya no pudieron viajar para asistir a las asambleas en zapoteco, pero yo siempre me acordaba de ella, siempre quería mandarle una solicitud de amistad en Facebook, pero nunca lo hice. Ahora sí viene lo bueno, en el 2021, durante la pandemia, ella fue aceptada para colaborar con el Departamento de Traducción, y adivinen que, ¡me tocó darle la capacitación! Ahí nos conocimos y empezamos a platicar un poquito más.
Y en septiembre de 2023, ambos expresamos lo que sentíamos, ¡qué emoción! Ninguno de los dos pudo dormir esa noche, yo porque estaba muy emocionado, y ella, bueno ella estaba enferma. Empezamos a hablar más y más, y lo que sentíamos también fue aumentando. Todo era por ZOOM, hasta que llegó el día, nos vimos en enero de 2024. Y el 24/01/24 formalizamos nuestro noviazgo. Una fecha muy bonita, yo le regalé un ramo de flores naturales con flores de Lego, y sin saberlo, ella también me regaló un Lego de mi película favorita: UP, con una nota donde venía la frase del principio, y hemos visto cómo Jehová nos ha guiado desde entonces, nos ha ayudado mucho. Aparte del regalo nos pasó algo muy chistoso. Me equivoqué de lugar, tenía reservación en un restaurante italiano, pero por los nervios entré al que estaba justo a un lado, que por cierto era el único restaurante de toda la plaza que no le gustaba a Itzel, qué vergüenza, al menos había tacos de trompo que son sus favoritos. Ya que íbamos a casa nos dimos cuenta que entramos a otro lugar, la mesa que pedí decorar con rosas y velas se quedó sola en el otro restaurante, pero es algo que ambos recordamos con mucho cariño y risas.
Tener una relación a distancia no ha sido fácil, ha requerido mucho esfuerzo, sacrificio y sobre todo paciencia y amor. A lo largo de nuestro noviazgo hemos abierto más de 1000 sesiones de ZOOM (porque no tenemos ZOOM PREMIUM), hemos pasado más de 2,200 horas entre llamadas y videollamadas eso equivaldría a 100 días completos juntos, hemos intercambiado más de 130,000 mensajes de texto que es equivalente a una Biblia y media, y hemos estudiado más de 100 artículos de la Atalaya o JW, la mayoría sobre el noviazgo y el matrimonio, uno de ellos decía “visítense cuando puedan”. Nos hemos visitado en 12 ocasiones hasta el momento, pasando unos 70 días juntos, para esto hemos tenido que tomar 32 vuelos y 24 autobuses, viajando un aproximado de 43,500 kilómetros que equivale a recorrer más de una vez la circunferencia de la Tierra.
Sin duda Jehová ha bendecido todos esos esfuerzos y nuestro amor se ha hecho más fuerte. Ahora estamos a punto de casarnos y les queremos agradecer a todos los que nos han acompañado a lo largo del camino, también gracias por aceptar acompañarnos al inicio de esta nueva etapa en nuestra vida, aunque para muchos esto implique hacer un largo viaje, valoramos todos sus esfuerzos y apoyo. Los queremos mucho a todos.
Atte. Tachito & Itzel Hasta lego